El software del sistema operativo de red se integra en un
número importante de sistemas operativos conocidos, incluyendo Windows 2000
Server/Professional, Windows NT Server/Workstation, Windows 95/98/ME y Apple
Talk.
Cada configuración (sistemas operativos de red y del equipo
separados, o sistema operativo combinando las funciones de ambos) tiene sus
ventajas e inconvenientes. Por tanto, nuestro trabajo como especialistas en
redes es determinar la configuración que mejor se adapte a las necesidades de
nuestra red.
Coordinación del software y del hardware
El sistema operativo de un equipo coordina la interacción entre
el equipo y los programas (o aplicaciones) que está ejecutando. Controla la
asignación y utilización de los recursos hardware tales como:
Memoria.
Tiempo de CPU.
Espacio de disco.
Dispositivos periféricos.
En un entorno de red, los servidores proporcionan recursos a
los clientes de la red y el software de red del cliente permite que estos
recursos estén disponibles para los equipos clientes. La red y el sistema
operativo del cliente están coordinados de forma que todos los elementos de la
red funcionen correctamente.
Multitarea
Un sistema operativo multitarea, como su nombre indica,
proporciona el medio que permite a un equipo procesar más de una tarea a la
vez. Un sistema operativo multitarea real puede ejecutar tantas tareas como
procesadores tenga. Si el número de tareas es superior al número de
procesadores, el equipo debe ordenar los procesadores disponibles para dedicar
una cierta cantidad de tiempo a cada tarea, alternándolos hasta que se
completen las citadas tareas. Con este sistema, el equipo parece que está
trabajando sobre varias tareas a la vez.
Existen dos métodos básicos de multitarea:
Con prioridad. En una multitarea con prioridad, el sistema
operativo puede tomar el control del procesador sin la cooperación de la propia
tarea.
Sin prioridad (cooperativo). En una multitarea sin prioridad,
la propia tarea decide cuándo deja el procesador. Los programa escritos para
sistemas de multitarea sin prioridad deben incluir algún tipo de previsión que
permita ejercer el control del procesador. No se puede ejecutar ningún otro
programa hasta que el programa sin prioridad haya abandonado el control del
procesador.
El sistema multitarea con prioridad puede proporcionar ciertas
ventajas dada la interacción entre el sistema operativo individual y el Sistema
Operativo de Red (sistema operativo de red). Por ejemplo, cuando la situación
lo requiera, el sistema con prioridad puede conmutar la actividad de la CPU de una tarea local a una
tarea de red.
Componentes software
El software cliente de red debe instalarse sobre el sistema operativo
existente, en aquellos sistemas operativos de equipo que no incluyan funciones
propias de red. Otros sistemas operativos, como Windows NT/2000, integran el
sistema operativo de red y sistema operativo del equipo. A pesar de que estos
sistema integrados tienen algunas ventajas, no evitan la utilización de otros
Sistema Operativo de Red. Es importante considerar la propiedad de
interoperabilidad cuando se configuran entornos de red multiplataforma. Se dice
que los elementos o componentes de los sistemas operativos «interoperan» cuando
pueden funcionar en diferentes entornos de trabajo. Por ejemplo, un servidor Net Ware puede interoperar (es decir, acceder a los
recursos) con servidores Net Ware y servidores
Windows NT/2000.
Un sistema operativo de red:
Conecta todos los equipos y periféricos.
Coordina las funciones de todos los periféricos y equipos.
Proporciona seguridad controlando el acceso a los datos y
periféricos.
Las dos componentes principales del software de red son:
El software de red que se instala en los clientes.
El software de red que se instala en los servidores.
Software de cliente
En un sistema autónomo, cuando un usuario escribe un comando
que solicita el equipo para realizar una tarea, la petición circula a través
del bus local del equipo hasta la
CPU del mismo. Por ejemplo, si quiere ver un listado de
directorios de uno de los discos duros locales, la CPU interpreta y ejecuta la
petición y, a continuación, muestra el resultado del listado de directorios en
una ventana.
Sin embargo, en un entorno de red, cuando un usuario inicia una
petición para utilizar un recurso que está en un servidor en otra parte de la
red, el comportamiento es distinto. La petición se tiene que enviar, o
redirigir, desde el bus local a la red y desde allí al servidor que tiene el
recurso solicitado. Este envío es realizado por el redirector.
Redirector
Un redirector procesa el envío de peticiones. Dependiendo del
software de red, este redirector se conoce como «Shell» o «generador de
peticiones». El redirector es una pequeña sección del código de un Sistema
Operativo de Red que:
Intercepta peticiones en el equipo.
Determina si la peticiones deben continuar en el bus del equipo
local o deben redirigirse a través de la red a otro servidor
La actividad del redirector se inicia en un equipo cliente
cuando el usuario genera la petición de un recurso o servicio de red. El equipo
del usuario se identifica como cliente, puesto que está realizando una petición
a un servidor. El redirector intercepta la petición y la envía a la red.
El servidor procesa la conexión solicitada por los redirectores
del cliente y les proporciona acceso a los recursos solicitados. En otras
palabras, los servicios del servidor solicitados por el cliente.
Designadores
Normalmente, el sistema operativo proporcionará diferentes
opciones para acceder al directorio cuando necesite acceder a un directorio
compartido y tenga los correspondientes permisos para realizarlo. Por ejemplo,
con Windows NT/2000, podría utilizar el icono Conectar a unidad de red del
Explorador de Windows NT/2000 para conectarse a la unidad de red. También,
puede asignar una unidad. La asignación de unidades consiste en asignar una
letra o nombre a una unidad de disco, de forma que el sistema operativo o el
servidor de la red puede identificarla y localizarla. El redirector también
realiza un seguimiento de los designadores de unidades asociados a recursos de
red.
Periféricos
Los redirectores pueden enviar peticiones a los periféricos, al
igual que se envían a los directorios compartidos. La petición se redirige
desde el equipo origen y se envía a través de la red al correspondiente
destino. En este caso, el destino es el servidor de impresión para la impresora
solicitada.
Con el redirector, podemos referenciar como LPT1 o COM1
impresoras de red en lugar de impresoras locales. El redirector intercepta
cualquier trabajo de impresión dirigido a LPT1 y lo envía a la impresora de red
especificada.
La utilización del redirector permite a los usuarios no
preocuparse ni de la ubicación actual de los datos o periféricos ni de la
complejidad del proceso de conexión o entrada. Por ejemplo, para acceder a los
datos de un ordenador de red, el usuario sólo necesita escribir el designador
de la unidad asignado a la localización del recurso y el redirector determina
el encaminamiento actual.
Software de servidor
El software de servidor permite a los usuarios en otras
máquinas, y a los equipos clientes, poder compartir los datos y periféricos del
servidor incluyendo impresoras, trazadores y directorios.
Si un usuario solicita un listado de directorios de un disco
duro remoto compartido. El redirector envía la petición por la red, se pasa al
servidor de archivos que contiene el directorio compartido. Se concede la
petición y se proporciona el listado de directorios.
Compartir recursos
Compartir es el término utilizado para describir los recursos
que públicamente están disponibles para cualquier usuario de la red. La mayoría
de los sistemas operativos de red no sólo permiten compartir, sino también
determinar el grado de compartición. Las opciones para la compartición de
recursos incluyen:
Permitir diferentes usuarios con diferentes niveles de acceso a
los recursos.
Coordinación en el acceso a los recursos asegurando que dos
usuarios no utilizan el mismo recurso en el mismo instante.
Por ejemplo, un administrador de una oficina quiere que una
persona de la red se familiarice con un cierto documento (archivo), de forma
que permite compartir el documento. Sin embargo, se controla el acceso al
documento compartiéndolo de forma que:
Algunos usuarios sólo podrán leerlo.
Algunos usuarios podrán leerlo y realizar modificaciones en él.
Gestión de usuarios
Los sistemas operativos de red permiten al administrador de la
red determinar las personas, o grupos de personas, que tendrán la posibilidad
de acceder a los recursos de la red. El administrador de una red puede utilizar
el Sistema Operativo de Red para:
Crear permisos de usuario, controlados por el sistema operativo
de red, que indican quién puede utilizar la red.
A
signar o denegar permisos de usuario en la red.
signar o denegar permisos de usuario en la red.
Eliminar usuarios de la lista de usuarios que controla el
sistema operativo de red.
Para simplificar la tarea de la gestión de usuarios en una gran
red, el sistema operativo de red permite la creación de grupos de usuarios.
Mediante la clasificación de los individuos en grupos, el administrador puede
asignar permisos al grupo. Todos los miembros de un grupo tendrán los mismos
permisos, asignados al grupo como una unidad. Cuando se une a la red un nuevo
usuario, el administrador puede asignar el nuevo usuario al grupo apropiado,
con sus correspondientes permisos y derechos.
Gestión de la red
Algunos sistemas operativos de red avanzados incluyen
herramientas de gestión que ayudan a los administradores a controlar el
comportamiento de la red. Cuando se produce un problema en la red, estas
herramientas de gestión permiten detectar síntomas de la presencia del problema
y presentar estos síntomas en un gráfico o en otro formato. Con estas
herramientas, el administrador de la red puede tomar la decisión correcta antes
de que el problema suponga la caída de la red.
Selección de un sistema operativo de red
El sistema operativo de red determina estos recursos, así como
la forma de compartirlos y acceder a ellos.
En la planificación de una red, la selección del sistema
operativo de red se puede simplificar de forma significativa, si primero se
determina la arquitectura de red (cliente/servidor o Trabajo en Grupo) que
mejor se ajusta a nuestras necesidades. A menudo, esta decisión se basa en los
tipos de seguridad que se consideran más adecuados. La redes basadas en
servidor le permiten incluir más posibilidades relativas a la seguridad que las
disponibles en una red Trabajo en Grupo. Por otro lado, cuando la seguridad no
es una propiedad a considerar, puede resultar más apropiado un entorno de red
Trabajo en Grupo.
Después de identificar las necesidades de seguridad de la red,
el siguiente paso es determinar los tipos de interoperabilidad necesaria en la
red para que se comporte como una unidad. Cada sistema operativo de red
considera la interoperabilidad de forma diferente y, por ello, resulta muy
importante recordar nuestras propias necesidades de interoperabilidad cuando se
evalúe cada Sistema Operativo de Red. Si la opción es Trabajo en Grupo,
disminuirán las opciones de seguridad e interoperabilidad debida a las
limitaciones propias de esta arquitectura. Si la opción seleccionada se basa en
la utilización de un servidor, es necesario realizar estimaciones futuras para
determinar si la interoperabilidad va a ser considerada como un servicio en el
servidor de la red o como una aplicación cliente en cada equipo conectado a la
red. La interoperabilidad basada en servidor es más sencilla de gestionar
puesto que, al igual que otros servicios, se localiza de forma centralizada. La
interoperabilidad basada en cliente requiere la instalación y configuración en
cada equipo. Esto implica que la interoperabilidad sea mucho más difícil de
gestionar.
No es raro encontrar ambos métodos (un servicio de red en el
servidor y aplicaciones cliente en cada equipo) en una misma red. Por ejemplo,
un servidor Net Ware, a menudo, se implementa con
un servicio para los equipos Apple, mientras que la interoperabilidad de las
redes de Microsoft Windows se consigue con una aplicación cliente de red en
cada equipo personal.
Cuando se selecciona un sistema operativo de red, primero se
determinan los servicios de red que se requieren. Los servicios estándares
incluyen seguridad, compartición de archivos, impresión y mensajería; los
servicios adicionales incluyen soporte de interoperabilidad para conexiones con
otros sistemas operativos. Para cualquier Sistema Operativo de Red, es
necesario determinar los servicios de interoperabilidad o clientes de red a
implementar para adecuarse mejor a las necesidades.
Los sistemas operativos de red basados en servidor más
importantes son Microsoft Windows NT 4, Windows 2000 Server y Novell Net Ware 3.x, 4.x y 5.x. Los sistemas operativos de red
Trabajo en Grupo más importantes son Apple Talk,
Windows 95 y 98 y UNIX (incluyendo Linux y Solaris).
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